Yo sería sin dudar: la loca inexplicable que sale a barrer la calle, en el preciso momento, en que el aguacero se suelta,
la que sale a caminar con la cara pintada de otra o de otro, por el simple hecho de ser,
sería sin esfuerzo, la que quedara por voluntad encerrada y con todo apagado 10 días, tan solo para terminar esa historia magnífica contenida, enmudecida, en 1,000 páginas encuadernadas.
sin duda sería la que con tan solo mochila al hombro y sin importar tiempos, desafiara a una carretera por el simple hecho de hartarse de la comodidad.
sería indudablemente también, la que pierde amigas por darles besos, la que no podría decidir después si se arrepiente o no, mientras busca frenética entre las sábanas y bajo el tapete y la maceta, la llave de la máquina del tiempo.
La loca indecisa, la que se degusta el chocolate en vez de esperar, por virtud de auto control, el segundo… ¿qué pasaría si la muerte me sorprende en la espera? y por la espera no vivo más…
Claramente soy, la que no puede explicarle al resto, los motivos, la fuerza y terquedad de su corazón,
la que ama sin pesar,
la que extraña sin cesar,
la que explota por gozar,
la que ríe por pensar,
la que camina por el mundo de cabeza, esto lo sabes y sin embargo, de cuando en cuando, tratas de entender mis actos bajo el lente de parámetros “normales”…
Sensata solo a veces…
Esclava nunca… sólo, y espero cada vez menos, de mi misma.
V.