Esta noche quiero hacer constar, que en esta casita –que soy yo- siempre habrá:
- En la cava un buen vino para compartir
- Siempre habrá una luz de vela a la mano, al atardecer y por la noche para iluminar a los amigos.
- Siempre un cómodo sillón donde reír o llorar se haga más fácil.
- Un abrazo fresco o cálido, azul, naranja o verde.
- Unos oídos dispuestos.
- Nostalgias frescas cocinadas al vapor cuando se antojen.
- Buena música para ocasiones diversas y -cuando sea indispensable- un tabaco que acompañe los silencios, los recuerdos, las miradas, los amores…
- Siempre hay -y estoy segura que siempre habrá- una pared condimentada en exceso de fotografías que regalen silencios de pasados y personas maravillosas, de amores lejanos, de la evidencia de dónde se ha ido reproduciendo mi corazón y sus latidos en pechos que no son míos.
- Micrófonos para cantar a voz en grito, y terminar con el plato principal de la voz que desahoga y mata de risa.
- Zafu para sentarse a merendar una buena meditación hombro con hombro.
- Apertura para consejos.
- Buzón de quejas.
- Intentos ilimitados de sensatez cuando amerite.
- Palabras amorosas.
- Etc… sigo pensando, se que me faltan más…
Si ya perteneces al club, seguro el sillón te extraña y la vela te busca, seguro tu foto da un toque único, seguro de pronto te dedico una sonrisa inesperada, y sin duda, sin duda, tengo mucho que agradecerte.
Si perteneciste y algo pasó, no se cerrar la puerta, no tengo llaves, sólo empújala y busca la luz. Si quieres pertenecer… solo sonrisas auténticas son requisito y una planta que regar y ver crecer (de preferencia que sea perejil).
Continuará…
V.